Mañana rosada y celeste
de surcos de aviones rayada,
silencio de hora temprana
que miro tratando de verme
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sábado, 21 de septiembre de 2019
jueves, 18 de octubre de 2018
Cadencia perfecta
CADENCIA PERFECTA
Azul y plata
y una nube que adorna el cálido sol de octubre.
Su paso por la orilla al contraluz y un caballo al galope.
Silencio, mucho silencio,
ni aire tan sólo que roce.
Cómo desde una platea vacía
sólo por mi los actores.
Efectos del sol en las aguas,
Intensos brillos diurnos,
miles de chispas que bailan,
diría diamantes, seguro!
Más tarde aparecen piraguas
que avanzan despacio de a uno,
vuelo de aves que emigran,
cadencia de otoño de lujo.
y una nube que adorna el cálido sol de octubre.
Su paso por la orilla al contraluz y un caballo al galope.
Silencio, mucho silencio,
ni aire tan sólo que roce.
Cómo desde una platea vacía
sólo por mi los actores.
Efectos del sol en las aguas,
Intensos brillos diurnos,
miles de chispas que bailan,
diría diamantes, seguro!
Más tarde aparecen piraguas
que avanzan despacio de a uno,
vuelo de aves que emigran,
cadencia de otoño de lujo.
martes, 2 de enero de 2018
Balance último día de 2017
Último día del año y
aunque no soy ni de tradiciones ni de costumbres pétreas(más bien al
revés), siempre me sale sin querer algo
simbólico como hoy esto o mañana ordenar un armario.
Nunca me ha llegado de pensar que tal año era malo y
convenía que acabase y pensar que el siguiente fuese mejor. Ni siquiera el peor
año de mi vida (198…) pensé nada
atribuido a la fecha o a la mala suerte, aunque la hubo y mucha.
Ahora enmarco lo que digo en el año porque me ayuda a
acotar y sirve de excusa al mismo tiempo para mi vomitina.
Mi hijo marchó al Pirineo justo hace un año y eso me ha
aportado cosas nuevas, importantes y
bonitas. El saberlo lejos, madurando, trabajando duro y empezando desde cero me
ha aportado una visión nueva de él que me ha conmovido en muchas ocasiones. También me he regalado a mi misma la
felicitación por mi empeño en su educación y a capa y espada o contra viento y
marea. También me ha permitido conocer el valle donde habita y empaparme de
naturaleza pirenaica, hayedos, ríos y nieves bien frías.
Mi trabajo en el huerto terapéutico ha sido también algo especial, nuevo y más que
gratificante, sobretodo cuando mi conocimiento del colectivo particular era
nulo y los avances que he vivido son tantos. Así que sorprendida, agradecida y feliz.
Más libros este año que otros y la confirmación de que si
tienes una buena historia que leer no sólo no te sientes sola sinó que te
sientes más viva que nunca. Entre otros el descubrimiento de Gregoire Delacourt
con su lista de deseos ”La liste de mes envies”, con la que coincidía
absolutamente y el ensayo de Dolors
Reguant “Trascendir més enllà de
l’Olimp”, que me ha hecho entender el cómo y el porqué de la presencia del
infortunio sexista y sus raices milenarias. He hecho una poca difusión ya. Gracias
querida Pepa por regalármelo.
Un paso más en la constatación de que este mundo necesita
un cambio de arriba abajo y que la revolución ha de ser feminista porque no hay
“otra”. Un nuevo mundo necesita emerger entre tanto patriarcado castrador,
injusto y mezquino. Basta de que nos maten o nos sometan a cada paso, basta de
callar, conceder, asentir o eludir. Quien calla ante el machismo sufrido en piel ajena es cómplice y yo me uno a ese
grito y lo hago lema en mí. No dejar pasar ni la mínima, porque de a gota se
llena la pila de la violencia y ya desborda. Ni macros ni micros que todo
engorda. Cuando G. de 15 años me dijo que un día un tipo le puso la mano en la
cintura y le preguntó el nombre me sentí como si me hubiesen dado una bofetada
inesperada por lo aturdida que me quedé. Por G. por A. por B. por Diana Quer y por todas nosotras a
la lucha.” Matem la bèstia”.
Añado que hasta me asombro por la suerte de no haber
conocido el maltrato en mi casa, ni en mi familia toda y no habiendo padecido
eso tan horrible casi que me siento privilegiada porque a la que rascas todo
está lleno. Sólo por eso, que no debe
ser mérito sinó normalidad, quiero aún
más a mi padre, le haré una tortilla con mucha cebolla, que es como le gusta.
Un elemento de desafío este año fue la natación, que jamás me gustó por lo
aburrida que me parecía y me ha acabado motivando un montón por la oportunidad
de evasión terrestre que me ha dado y lo
que vendrá.
Tristezas también en este periodo porque mi Rita se fue.
Me dejó muchas cosas bonitas en el corazón y me pude despedir y decirle cosas
al oído que la hicieron sonreir con su expresión maravillosa. No tengo dolor por
su ausencia pero si añoranza y cariño para siempre. El retrato que me hizo hace
años de pronto en lugar de devolverme mi imagen me devuelve la suya a cada
poco.
Mi amiga Moxi también dio un poco de marcha al año y nos
tuvo un poco en vilo pero hay Moxi para rato y la vamos a disfrutar, vaya que
si, además es la Delegada de turismo de la zona así que tal como se está
incrementando el turismo demoledor y transfigurador
la vamos a necesitar. Amigas todas
cuidarse ¡
Aunque también disfruté de muchas risas compartidas con mis
amigas entre otras cosas por el absurdo panorama político que no es de risa y si de
pena, pero llegado a ciertos límites ya rayando en lo grotesco nos daba por la
risa. También eché mucho de menos a J.L.
porque se habría unido a nuestro sentir de modo infalible, y no solo por eso
sinó porque sí simplemente.
Para cuando políticas sociales, pensando en la equidad,
la justicia, el medioambiente, el pan para todos y el amor universal? No creo que lo vea nunca porque los intereses
son demasiados y el pueblo duerme el sueño de la nevera llena de comida basura,
el armario repleto de low cost provenientes
de la esclavitud y la tele rellena de
mentiras repetidas una y otra vez calando en los cerebros aletargados que ya
van bien al sistema.
Para el que viene no hago nuevos propósitos porque yo
reciclo y con los viejos ya me sirve, son los que uso siempre y me funcionan
aún. Cada vez más yo con menos “yo” y más convencida de que la ternura y el
amor han de ser unos “básicos” en mi fondo de almario junto con el pidiendo a dios
que el dolor ajeno no me deje
indiferente nunca (canción de A.B ).
Y de ese libro de
Giardinelli que por acabar tengo y que
me está resultando tan entretenido : “Él
dijo que le hubiera gustado conocer la Patagonia. Le habían contado que allá
hay paz, ovejas, cielos inmensos, y hielos perfectos y hermosos”, pues si
acaso y si de añadir algo a mi vieja lista se trata me pido eso, sobre todo la
paz, pero en abundancia, que haya para todas, para dar,
vender y regalar. Paz Universal por piedad!
Feliz año!!
sábado, 30 de diciembre de 2017
Rastrejant la bèstia
No, aquella no va
ser la pel.lícula de la meva vida, de fet no la vaig poder veure. Jo era allà davant la gran pantalla d’un cinema de
barri de les Corts amb les meves
companyes de classe repartides pels seients de la sala i una mà al meu genoll infantil d’onze anys.
No, aquella no va
ser la pel.lícula de la meva vida però si va ser la primera vegada que vaig
sentir aquesta por “diferent”, por de l’home.
Una por que a mi em
va arribar en forma de mà posada al meu genoll
i que em va paralitzar, que em va
fer percebre que hi havia alguna realitat que jo desconeixia fins llavors i que
amagava moltes tenebres.
Desprès i amb els anys més senyals, indicis
per tot arreu, presentiment de quelcom que no va i la certessa de que d’un
moment a l’altre “això” podia caure a sobre meu igual que ahir va caure sobre
teu, a sobre d’ella, o d’ella altra fins arribar a simplement saber que cau a
sobre de totes i cau cada dia . Es por
de la bèstia furibunda de l’assatjament sexual, físic i psicològic.
I com fem amb la
bèstia, com ens defensem, com ens desfem d’ella? Potser primer reconeixent-la , sabent quina
cara té, com son les seves urpes, com són les seves dents i com es mou i un cop identificada trobar el seu niu, on es
gesta , d’on surt.
No passem per alt
cap indici, cap senyal per petita que sigui perque són els petits senyals del dia a dia que ens poden
ajudar a seguir-li els passos, capturar-la i
posar-hi fi. Sabem que el diumenge dia 10 d’aquest mes una dona com tu i com jo la va veure .
Així doncs la cacera comença i nosaltres som moltes. La matem segur!
domingo, 18 de octubre de 2015
El Fantàstic
Son de cine esos días del otoño
con un tiempo aún calido y alegre
los reencuentros, las visitas de la gente
las películas de un "Fantástico" presente.
Calles llenas mucha prisa tienen todos
los que corren para un lado para el otro
magia dentro de las salas del Fantàstic
magia fuera en las vidas de nosotros.
viernes, 16 de octubre de 2015
ELLA
Una
de tantes tardes del mes de juny, i com sempre a aquella hora jo
cuidava la Maria, li donava el berenar, li feia companyia.
Aquella tarda miràvem
plegades a través de la finestra l’hort del davant, una visió
esperançadora, ella des de la seva cadira de rodes, jo al seu
costat.
L’ascensor
que comunicava les diferents plantes de l’edifici es va obrir i
allà va aparèixer ella, petitona, bonica, amb uns ulls claríssims
i vius que m’havien commogut ja feia temps quan la vaig veure per
primera vegada.
Tenia
93 anys i era quasi bé una excepció d’alegria i salut en mig
de tanta gent trista i desvalguda, que es confirmava en el seu
moviment i una conversa amena i coherent.
Ara
havía pujat per a veure les plantes que hi havien a la terrassa
del segon pis. Li agradava observar com la menta, les maduixes, els
melons creixien, i s’entretenia treient d’aqui i d’allà
alguna herbeta indesitjable.
La
vàrem acompanyar a la terrassa i allà em va parlar de les seves
aficions, de que havia sigut modista a Barcelona per una casa de
confecció de bates d’estar per casa. Em va parlar dels seus
fills, de sa germana amb qui va compartir pis quan vivia i treballava
a la ciutat i amb orgull evident em va mostrar que la camisa i la
faldilla que portava l’havia fet ella mateixa. La veritat és que
ara no li esqueia molt a mida de petitoneta que s’havia fet, però
la mostrava com un gran trofeu .
Continuava
explicant-me coses de la seva vida sense mencionar en cap moment al
seu marit, i ara jo ja començava a tenir una certa curiositat per
saber si havia estat casada o pel contrari era mare soltera. Li vaig
preguntar directament: Vas casar-te ?
Si,
em vaig casar però ell va morir als 25 anys ...una grip, a l’època
era normal.
Vaig
exclamar-me per l’inesperat de l’edat, del greu que em va saber.
Ella
va dir llavors: Si ell no hagués mort, la morta hauria estat jo. Sí,
com totes aquestes dones mortes a mans dels seus marits. El meu també
era un maltractador.
Sense més paraules,
impactada per la cruesa de la història vaig mirar–la amb més
atenció que mai, petitona, bonica, d’ulls clars com el mar,
encantadora i ...maltractada.
Aquesta història és real i J. encara és viva, com ho és el seu record.
lunes, 9 de febrero de 2015
a ganchillo
Hacía un tiempito que los tenía. Eran de ganchillo, amarillos y de ribete
verde. Colgaban de un ganchito en mi cocina. Los quería. Hechos por ella.
Graciosos me evitaban quemarme cuando sacaba algo del horno.
Hoy al girarme para secarme las manos los vi. Los cogí, los toqué, más bien
los acaricié y lloré.
lunes, 13 de enero de 2014
PERPLEJIDAD
Unos cuantos retazos en mi cabeza. Escenas tomadas
de aquí y de allá que me hacen pensar, sentir que la cosa no va.
En el metro de Barcelona,
dentro del convoy, el niño sentado junto a su papá no deja de dar pataditas al
asiento. El padre parece cansado, ausente. El niño aporrea con sus piernecitas
de cinco años la parte baja del asiento y produce un ruido ensordecedor. Todo
el mundo lo oye, las miradas asoman por encima de las pantallas de blackberrys
y móviles y acusan. Nadie dice nada. El padre ausente.
Sábado tarde. Al tomar una
esquina me cruzo con una familia de cuatro miembros. Padres y dos pequeños.
Parece que irán de compras, estamos en rebajas. Apenas unos segundos de contacto visual y auditivo. La
madre dice al hijo: “Tu pórtate bien y esta noche tendrás hamburguesa”
“Pero… de MacDonals?”
Sí, claro!
Bien!!!!
Esa será la recompensa al “buen
comportamiento” del nene.
En la residencia de ancianos a
la que acudo diariamente para ver a María, la auxiliar riñe a los usuarios por
la falta de memoria. Se queja una y otra vez de sus repetidas preguntas, de sus
desconfianzas y exigencias.
Ante la situación que la
desborda ella va repitiendo para sí: “yo si que no entiendo nada, yo si que no
entiendo nada “. Yo sigo dándole la
merienda a mi María y preguntándome si es que a la auxiliar no le han informado
de que su trabajo consistía precisamente en cuidar de gente con alzheimer,
desmemoriados, dependientes, frágiles.
Días después de Reyes las
estadísticas. De los regalos que la
gente recibe un tanto por ciento son devueltos, otro tanto por ciento tirados,
otro tanto por ciento revendidos en eBay. Los regalos ya no satisfacen y lo
sabemos. Los seguimos haciendo y así aumentamos un poco más nuestro porcentaje
de insatisfacción.
jueves, 28 de noviembre de 2013
miradas
Al doblar la esquina lo primero que veías era un banco.
Un banco de sentarse, de esperar. En este caso un banco de esperar a que
abriese la rectoría.
Hacía tiempo que pasaba por allí camino a mi trabajo. Un trabajo de a
horas, muy pocas pero necesarias para saberme contribuidora a la economía de
casa.
Y al tomar la esquina lo primero que vi ese día fueron sus ojos claros.
Sentada en el banco junto a otros con sus carritos, esperando.
El encuentro visual fue inmediato y me acerqué a darle un par de besos. Y
al dárselos sus palabras:” mira donde he venido a caer …”.
Le dije que llegaba tarde a mi trabajo lo cual era cierto y me respondió
que tenía suerte de tenerlo. “Bueno, sólo una hora y media hoy” fue mi
respuesta.
Seguí rápida por mi camino pero un tanto confundida, removida, mal.
Por qué alguien debe sentirse tan mal cuando sus ojos claros (los de ella)
tropiezan con una mirada conocida?
“Venir a caer” se repite en mi cabeza desde hace unas horas de manera
reiterativa, y mientras tanto los ministros, 28 creo, se reúnen.
Otra pregunta: para qué?
miércoles, 20 de noviembre de 2013
una mañana de otoño
Éramos pocos, sólo unos cuantos. El tiempo había sido lluvioso los últimos
días y claro, la gente se acobarda.
Comenzamos nuestros ejercicios frente al mar.
Un mar y un cielo difíciles de definir en los que se apreciaban mil gamas
de colores entre el verde esmeralda y el gris plateado.
Las olas rugientes parecían aludes de nieve avanzando hacia la playa, y sobre ellas de negro neopreno unos cuantos
jóvenes intrépidos sobre sus tablas de surf danzaban para nosotros.
Dos escenarios distintos, uno frente al otro, homenajeando a una naturaleza
que ese día refulgía de manera especial.
viernes, 18 de octubre de 2013
imágenes
Volar, dar un salto y
volar. Un vuelo de tan sólo 4 segundos suficiente para salir de tu claustro, de
tu prisión.
Imagino tu paso lento al
subir la escalera. Tu concentración puesta en cada nuevo escalón cada vez más
cerca de tu libertad.
Siento tu miedo, tu pena
impregnándose en las paredes de la comunidad, en la barandilla de madera, para
siempre.
Y una vez arriba siento
la noche clara, húmeda, la luna.
Imagino dolor, amor, temor,
mil cigarrillos ardiendo en tus dedos y
después un valiente salto hacia, por fin, tu felicidad.
miércoles, 17 de julio de 2013
sola
Ocho
de la mañana. Verano
Nadie
en la playa aún, sólo algún madrugador paseante.
Estiro
mi espalda, mis brazos.
Respiro.
Luego
el baño. Sola.
Dibujo
círculos en el agua con fuerza de turbina.
Increíbles
los dibujos del agua al saltar.
Increíble
la belleza de la hora sola.
lunes, 29 de abril de 2013
María
Ella estaba en una salita junto con muchos otros. Dispuestos en un cuasi
doble círculo, unos delante, otros más atrás. Casi todos en sillas de ruedas,
sólo unos pocos sentados en butacas.
Yo la iba a buscar a ella para pasar juntas una hora, para sacarla de la
triste apatía de la residencia ni que fuese por una hora.
La salita tenía (tiene) como elemento principal y en torno al cual gira la
disposición de los usuarios una gran tele. El volumen alto, la tele también.
Ellos miran casi todo el tiempo hacia abajo, hacia sus manos apoyadas en
sus rodillas. Muchos de ellos dormitan o están ausentes. Y mientras yo la
encuentro a ella y trato de sacarla de entre tanta silla hacia el pasillo, la voz
ensordecedora de una mujer que ha perdido su piso. Vocifera y grita llorando
por ella, por sus hijos, por la vida que le espera. Yo no soporto ese griterío
emitido por una de esas cadenas sensacionalistas y oportunistas. Miro las caras
de todos, nadie mira, nadie lo ve.
Y me pregunto quién es el genio que dispone colocar una super tele en las
alturas para usuarios que no pueden mover ya sus cervicales. Y me pregunto
también si no habrán programas de naturaleza donde ver alguna gacela corriendo
o el vuelo de un águila en el cielo azul para, así, ni que sea por un instante aportar una chispa de vida a esta gente que ya
tiene tan poquita.
No, a nadie se le ocurre. En lugar de eso un griterío terrible saliendo
del aparato y ellos ajenos a todo mirando como alternativa al vacío.
domingo, 3 de marzo de 2013
pobre diablo
Aún no me encontraba bien después de cinco días de gripe
pero necesitaba salir. Necesitaba campo, verde, aire, movimiento.
Creí que caminaría durante una hora al menos pero en
cuanto me adentré en el camino elegí un atajo que iba a parar a una gran
explanada tranquila, limpia, solitaria donde me senté a escuchar los pájaros y
los leves movimientos de los árboles.
Esa quietud me hacía sentir bien. Me relajaba. Decidí
que para disfrutar más aún de ese estado sería mejor estirarme. Lo hice.
Con los ojos cerrados oía las enigmáticas conversaciones
de los pájaros que eran de lo más alegre
a aquella hora supongo porque la luz así lo propiciaba. Después oí un crujido
de plástico. Traté de ubicar el sonido. No pude. Abrí los ojos.
Tenía a dos metros a un tipo con una bolsa de plástico
que transparentaba una botella de vino. La bolsa era amarilla. Él iba de azul y
tenía un ojo morado. Sin duda alguien le dio un cate .
Y al incorporarme me preguntó si por allí se podía ir al
Prat de Vilanova.
Yo incorporada sólo a medias le dije que a unos 5 metros
había una finca donde el señor le indicaría. Le señalé la dirección y le animé
a que le fuese a preguntar. Evidentemente lo único que quería era que se
largase. Se largó pero la magia había desaparecido del lugar imponiéndose ahora
la amenaza de su regreso.
Efectivamente: en tan sólo dos minutos estaba de vuelta
a decirme que el señor le había dicho que al Prat de Vilanova se iba por otro
camino, uno que estaba detrás de mí.
Yo al verlo venir, claro ya me había levantado y
emprendido la marcha.
Acaso tenía yo cara de punto de información turística en
medio de la nada, tumbada bajo mi gorra de pana? Pues debía ser que sí.
En fin que el tipo acabó largándose y yo también, y
mientras lo hacía pensaba en que no había ningún señor que le hubiese podido
informar de nada. Que para qué demonios querría ir al Prat de Vilanova ese tipo
y pensé también en la cantidad de gente
que hay en este mundo desorientada, perdida. Como ese pobre diablo. Como yo a veces. Como yo hoy mismo.
sábado, 23 de junio de 2012
Cosas que pasan
Tengo una buenísima memoria para las caras. Sabía que lo conocía incluso antes de ver que en una de sus manos llevaba una harmónica. Efectivamente era el mismo de aquel día de invierno.
Yo me dirigía a la ciudad, a un examen. Iba en un tren.
Y comenzó el espectáculo: una pequeña reverencia a modo de presentación, una mellada sonrisa y unos soplidos que atravesando el pequeño instrumento producían un ruido casi insoportable. Todo esto se aderezaba con unos segundos de tregua al instrumento que se llenaban con unos saltitos sonoros a modo de claqué. Yo imagino que sería para o bien aprovechar y respirar o bien para convencer más al público del tren poniendo coreografía a su ruido.
Yo preparé el euro. Como la vez anterior .Se diría que ya era una “fan”, pero no.
Tal vez me impactaba tanto lo mal que lo hacía, la seguridad de que ese hombre no conocía una sola nota . O tal vez era la sonrisa mellada de apertura que me dirigió mientras nos miramos a los ojos.
El caso es que se lo dí. Y como agradecimiento otra sonrisa , esta vez aún más amplia y más mellada, que me hizo sonreír a mí también.
Yo me dirigía a la ciudad, a un examen. Iba en un tren.
Y comenzó el espectáculo: una pequeña reverencia a modo de presentación, una mellada sonrisa y unos soplidos que atravesando el pequeño instrumento producían un ruido casi insoportable. Todo esto se aderezaba con unos segundos de tregua al instrumento que se llenaban con unos saltitos sonoros a modo de claqué. Yo imagino que sería para o bien aprovechar y respirar o bien para convencer más al público del tren poniendo coreografía a su ruido.
Yo preparé el euro. Como la vez anterior .Se diría que ya era una “fan”, pero no.
Tal vez me impactaba tanto lo mal que lo hacía, la seguridad de que ese hombre no conocía una sola nota . O tal vez era la sonrisa mellada de apertura que me dirigió mientras nos miramos a los ojos.
El caso es que se lo dí. Y como agradecimiento otra sonrisa , esta vez aún más amplia y más mellada, que me hizo sonreír a mí también.
domingo, 20 de mayo de 2012
LA CORTEZA
La corteza que cubría el profundo
dolor,
impedía que se resquebrajase para
formar alguna fisura.
Aún así, a través de su muralla
llegaban los silencios
del ruido exterior .
Y Repetía una y otra vez la misma
oración :
Dejaron de oirle y creyó que eran
sordos.
Dejaron de agarrarle y creyó que eran
mancos.
Dejaron de verle y creyó que eran
ciegos.
Dejaron de acercarse y creyó que eran
cojos.
Dejaron de hablarle y creyó que eran
mudos.
lunes, 14 de mayo de 2012
DEL MIEDO Y SU PODER.
El miedo nos hace vulnerables. Irrumpe
en nuestras vidas luciendo diferentes disfraces:
- La amenaza de enfermar.
- La amenaza de perder a quien queremos.
- La amenaza de perder el trabajo.
- Perder, perder, perder.....
El miedo atenaza y se adueña de las
voluntades. Nos hace tropezar y perder el equilibrio de la confianza,
se pierden los objetivos ante la inseguridad que se instala, de forma
que una barrera invisible nos cerca y crece como una mala hierba para
detener cualquier actitud incauta que pueda saltar el muro del miedo.
El miedo priva la libertad , somete y
hace someter.
Se mata por miedo, Se mata de miedo, se
muere ,de miedo, se ensordece por miedo y se dejan de oir los
millones de latidos en pro de la libertad,
Se otorga la injusticia por miedo. Se
atrapa a las personas justas, por miedo a su fuerza.
Cuántas veces surge una extraña
solidaridad, que crece y crece, se extiende y se expande como
cofradías colectivas del miedo y surgen las dictaduras.
Tener miedo, no es ser cobarde, ser
valiente y sentir miedo es posible. No se siente miedo por cobardía.
La cobardía en sí, puede ser una gran aliada de la mezquindad.
Las crisis, las religiones, las
guerras, el hambre. ¿Quién maneja los hilos del miedo que nos hace
pender de un hilo, como las marionetas?.
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miércoles, 25 de abril de 2012
lunes, 23 de abril de 2012
Afectos
No sabía si iría o no. Siempre
que tengo que ir a un entierro de alguien no muy cercano me cuestiono mil veces
la decisión.
En este caso era bastante
cercano el vínculo familiar que nos unía, pero el tiempo transcurrido sin
vernos, sin tener noticias los unos de los otros nos convertía en extraños.
Tío carnal, por parte de
madre. Su hermano mayor. A punto de
cumplir los 90 años. Veinte años sin vernos.
Las razones que justificaban
la ausencia total de relación estaban en la ausencia también de mi madre,
veinticuatro años atrás.
Como unen y cohesionan la familia las madres es algo que sólo
se puede saber cuando dejan de estar. El puente que se establecía entre tíos,
primos y demás deja de existir y la distancia se hace cada vez más insalvable.
Dos días fueron los que estuve
dando marcha adelante y atrás a la idea de asistir al funeral. Para qué? A quién
beneficiaría mi presencia?, Qué sentido tenía después de tanto tiempo?
Fui. Cómo casi siempre me
ocurre con este tipo de dudas elegí la decisión adecuada.
Tres eran los hijos de mi tío,
viudo hacía treinta y tantos años, por
lo tanto tres eran los primos que perdían
a su padre.
Y supe por los abrazos
recibidos por ellos que yo debía estar allí. Descubrí que un afecto ancestral,
antiguo, de nuestra infancia nos había
unido y a pesar de los años seguía vivo.
Y ese afecto que ni sabía que
existía, lo ocupa todo hoy, con la certeza de saber que si a alguien benefició que yo fuese a ese entierro fue a mi
misma.
viernes, 9 de marzo de 2012
pez
El mar me limpia,
Su azul baña por
completo mi alma
Elimina toda suerte de inmundicia.
El fuerte oleaje
remueve mis secretos rincones
Expulsando cualquier
resto indeseado.
Mi lucha es ardua y mi camino la pureza,
Debí nacer pez
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